SHAABI O SHA’ABI “Música”

 

Shaabi significa “popular” en árabe y cada país árabe-musulmán tiene su propia música Saabi o Shaabiya, es decir, su propia música popular.

Esta música está más cercana a las aspiraciones populares y se desarrolla siempre en las zonas urbanas en oposición a la música y cultura religiosa más aceptada oficialmente.

Según el legado histórico y las poblaciones especificas de cada país, esta música popular tendrá características y diferentes colores regionales.

Por otro lado, el shaabi no debe ser confundido con la música folclórica, a pesar de que los artistas de shaabi se inspiran en la herencia popular de cada país.

Es en Marruecos, Argelia y Egipto donde este genero se ha desarrollado más profundamente: La música shaabi es la más popular en Marruecos. Es la que más se escucha por la radio, la que más se graba en los discos que proliferan en tiendas y puestos callejeros, haciéndose oír constantemente en el bullicio de sus calles-mercado.

Es una música alegre y sencilla, muy emparentada con la tradición bereber y la gnaua, música que proviene de las antiguas ceremonias de los esclavos guineanos que pasaban por Marruecos rumbo a América, mezclándose todo ello con otros elementos árabes modernos.

En general, suelen ser canciones en las un solista es constantemente respondido por un coro o instrumento, las más de las veces un violín, que además de frasear insípidamente, puede hacer improvisaciones excitantes; todo ello acompañado con unas percusiones típicas que imprimen un ritmo frenético y el sonido grave y profundo del guimbri o sentir, instrumento de origen sudanés que asemeja un bajo fabricado en tosca madera y piel con tres cuerdas de tripa:

Además no es raro encontrar el sonido del Oud, el laud árabe,  en los últimos años instrumentos más modernos como guitarras eléctricas y sintetizadores.

Tradicionalmente, las canciones de shaabi comienzan con una introducción lenta y exploratoria para llegar a una sección final rápida, llamada lesed.

Podemos decir que los fundadores de shaabi, entre la década de los 50 y los 60, serían Abdelwahab Doukali y Hamid Zahir que aún siguen siendo dos de los nombres más populares.

Abdelwahab Doukali es una figura ecléctica dentro del mundo artístico marroquí. A lo largo de su trayectoria, ha cantado, ha hecho teatro y cine, ha pintado y ha compuesto música. En el 2001 fue galardonado por el Gobierno Marroquí por su aportación a la cultura, y en especial a la canción marroquí.

Durante los años 70, disminuyo el ritmo de grupos de shaabi y el sonido se inspiro tanto por la música India y los Beatles como por el pop egipcio. Tres grupos, Nass El-Ghiwane, Jil Jilala y Lem Chacheb, encabezaron ese momento.

Posiblemente el más popular fuera el Nass El-Ghiwane que comenzó como un grupo de teatro político de vanguardia en Casablanca en 1971. Esta banda de raíces-fusión formada por cinco personas cantaba canciones de trance hipnótico, cargadas de mensaje. El vocalista Boujmia critico a los poderosos y cantó exaltando a los pobres. Desde su muerte a comienzos de los 80, el cuarteto restante ha continuado con un fuerte sabor de la música Gnwa árabe-africana en su sonido. Desde los años 80, sin llegar a perder las raíces de la tradición, el shaabi se ha ido poperizando. Los grupos más jóvenes van incorporando a la música nuevos elementos más actuales tanto en sus mensajes que se llenan de temas más amoroso y relacionados entre los jóvenes, así como de instrumentos más eléctricos. Además la televisión y las discográficas lanzan los vídeos y los discos tanto en Marruecos como en Europa donde el reciente disco Casbah de Muluk el Hwa, a pesar de ser un grupo más acústico y tradicional, ha vendido más de 200.000 copias en España.

De esta época, así mismo, podemos destacar el éxito de Nayat Aatabou, una mujer con estilo proprio y personales letras de contenido social y feminista; Khaled Benani, faissal o la Orquestra Jidwa (Jedwane).

En Argelia el shaabi es uno de los géneros más populares aunque con una música más tradicional que en Marruecos porque la evolución moderna se ha extendido más hacia el Raï, la música popular más escuchada actualmente en Argelia. Uno de los percusores de shaabi argelino lo podemos encontrar en El Hadj El Anka, gran maestro de la canción muerto en 1978 en Argel.

El shaabi argelino mezcla instrumentos de la cultura arabo-andalusí con otros provenientes de la música clásica occidental. Así podemos encontrar instrumentos de percusión como la darbuka y la pandereta o tar y los de cuerdas como la mandole (una gran mandolina con cuatro cuerdas dobles), el violín y el banjo, siguiendo los violinistas de shaabi la tradición árabe-andaluza de utilizar siempre su violín verticalmente. Con respecto a la mandole, ha sustituido al oud, el laud de Oriente. No es raro escuchar también el piano. Sin embargo, ningún instrumento es eléctrico excepto a veces los teclados y el kanun o citara árabe.

 

Las canciones de shaabi argelino se nutren de la poesía antigua, arropados de vez en cuando de textos originales de temas de actualidad también, siempre con un trasfondo sobre el patrimonio, la queja ancestral y la nostalgia del país. Comparte, así mismo, muchos temas con el flamenco: el amor, la pérdida, el éxito, la amistad o la traición. Además es parte de una tradición profundamente conservadora y sus letras a menudo llevan un fuerte mensaje moral.

La característica de una típica canción es su tono triste acompañado de la orquesta donde se mezclan momentos de instrumentos de cuerda con otros de percusión.

Aunque al principio del shaabi en Argelia era un género escandaloso y floreciente detrás de las puertas cerradas de los cafés donde se fumaba cannabis y se bebía alcohol, prohibidos por la religión, poco a poco fue saliendo de ese círculo y para finales de la década de 1950 se había convertido ya en la música popular, usada para bodas y fiestas religiosas.

Después de la derrota de Egipto por Israel en la guerra de 1967, nuevos sonidos musicales entran a través de El Cairo. Ssin embargo, los egipcios jóvenes buscaron manera diferentes de reafirmase en su mundo y volvieron la vista hacia la música tradicional conocida en Egipto como Al Jeel. En los barrios de clase obrera, temas de corte sexual e incluso temas en contra de los extranjeros. Es frecuente escuchar en las calles o leer en los diarios el gran poder que tiene esta música para iniciar incitar a la violencia, las letras vulgares de doble sentido, la poca preparación vocal de los cantantes o la forma inmoral que se baila.

Desde los años 90, las estrellas jóvenes de sha´abi como Hakim, Khaled Agag, El Asmar, Maggdy Talaat de Hassan, y Magdy Shabin llenan las discotecas y los conciertos. El genero se llena de sintetizadores y de cajas de ritmo histriónicas. La juventud egipcia con su música se hace notar a través de África de Norte. Una generación agitada de adolescentes anuncia su presencia y su franqueza por las nuevas ideas y tendencias del Sa´abi.